El Titiritero Asesino de la Cultura

El Titiritero Asesino de la Cultura

Por Enrique Garcîa

Entre los planes básicos de los nazis para afianzar su poder sobre la población, figuraba un método que consistía en acabar con todo rastro de la cultura alemana. Cerraron las bibliotecas, quemaron los libros y liquidaron toda clase de manifestación que les recordara su historia; el propósito era crear una patria nueva donde el poder del más fuerte, el dueño de las armas prevaleciera.

En Venezuela, los chavistas, una clase política emergente surgida de la mediocridad y el resentimiento, utiliza esa misma receta nazi para borrarle la memoria al pueblo y afianzar su proceso de adoctrinamiento.

 Clausuran las bibliotecas, los teatros, liquidan los periôdicos y obligan a los pocos medios de comunicacion que sobreviven, a difundir mensajes alegoricos a una seudo revolucion que ha creado sus propios heroes, su propia historia, su propia gesta libertadora, basada en el encumbramiento de un militar condenado por un crimen de lesa humanidad, que enfermo terminal, escogiô morir lejos de la patria porque no confiaba en el sistema de salud que el mismo habîa establecido.

Los herederos del militar han intensificado la destruccion derribando todo signo de cultura o pensamiento libertario que este en pie. En Maracaibo, la segunda ciudad de Venezuela, comenzaron por atacar los centros culturales. Un titiritero, que afirma se forjô en las calles, lejos de las aulas universitarias, asumiô el trabajo de demoliciôn.

El sujeto cerrô la biblioteca regional aduciendo falta de electricidad, un elemento que desde hace tiempo desaparecio en Maracaibo. Luego fue por la orquesta sinfonica y de un plumazo la liquidô, sin importar que se trataba de un patrimonio histôrico de la cultura zuliana, e inmediatamente despuês, se alzô con la direcciôn del Centro de Cultura Lia Bermudez y anunciô su clausura, argumentando que la cerraria mientras busca a la persona apropiada para dirigirla de acuerdo a sus errâticos planes.

Desde que asumiô el cargo de destructor de la cultura zuliana, el titiritero bombardea con mensajes subliminales a la colectividad sobre la nueva estructura de pensamiento y sus heroes, El Che Guevara, a quien reconocen como un luchador por la libertad, ocultando su têtrico pasado en Cuba donde fusilô por gusto a mas de cien personas, a Hugo Châvez, golpista fracasado cuya intentona contra la democracia le costô la vida a cientos de caraqueños y a un tal Serra, asesinado durante un robo, presuntamente planeado por su amante, un ex policia y guardaespaldas.

Quienes han tenido la infortunada experiencia de escuchar al desaliñado personaje, afirman que su verbo es una copia exacta de Cantinflas, que trata de decir muchas cosas y al final no dice nada. Se desvive en elogios por su pasado, “yo soy, yo hice, yo fui y como todo resentido, descarga sus sentimientos negativos contra quienes otrora, no reconocieron su labor como titiritero en las transitadas calles de Maracaibo.

Para los zulianos no queda dudas que el nombramiento como director de cultura de este desconocido maromero, obedece al plan maestro de los chavistas para destruir hasta el ultimo vestigio de nuestras tradiciones, sin embargo les va a quedar grande la intentona de despojar a los marabinos de su afilado intelecto, de sus heroes, Rafael Urdaneta, Anselmo Belloso Rodríguez, de su historia emancipadora que se remonta a 200 años cuando echamos del poder al capitán general Francisco Tomás Morales y de sus verdaderos cultores de las letras y las artes, Rafael María Baralt, Udôn Pérez, Eduardo López Rivas, etc.

Así que pueden cerrar las bibliotecas, quemar los libros y acallar la voz de la sinfónica, pero no podrán jamás cambiar la historia ni suplantar a nuestros héroes con personajes tan devaluados y funestos como Chávez y Guevara.

Deja un comentario

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *