“El Cardenal” ya no oficia misa en Palacio.

“El Cardenal” ya no oficia misa en Palacio.

Por: Ramón Revi

Por ser un “líder” que no acepta disidencias en su corriente o grupo a lo interno del PLD, por su pragmatismo a ultranza; y extrañamente, por su descarnada forma de conseguir sus objetivos políticos, al expresidente Danilo Medina -sus apasionados seguidores- lo bautizaron hace algún tiempo con el mote de: “El Cardenal”.

A pesar de que su gloria es cosa del pasado, no podemos negar que todavía el Cardenal, conserva una gran influencia en un reducido número de sus feligreses. Es el caso por ejemplo, del honorable Senador por la provincia Elías Piña, mi excompañero de partido y amigo Iván Lorenzo; a quien su Eminencia esta obligando a ingerir un terrible cáliz; al imponerle la defensa de una causa a todas luces perdida.

Me refiero a la participación del Senador Representante de Elías Piña, en las discusiones que se llevan a cabo en la Cámara Alta, para definir cual entidad política es la segunda mayoría y por vía de consecuencia; a cual organización -Partido Fuerza del Pueblo o Partido de la Liberación Dominicana- le correspondería un asiento en la Suprema Corte de Justicia.

¡Triste papel, el que ha tenido que asumir nuestro amigo Iván!

Durante las sesiones del Senado, en las cuales se ha abordado este espinoso tema, el Senador Iván Lorenzo; se ha visto en la necesidad de tomar varios sorbos, de un Cáliz más amargo que la retama.

Al plantear la realidad numérica actual, de los partidos Fuerza del Pueblo y de la Liberación Dominicana, el Senador Representante de la provincia de San Cristóbal, dijo lo siguiente: ¿En donde ocho es menos que cuatro y cuatro es más que ocho? La magistral salida del Senador Franklin Rodríguez, convirtió de golpe y porrazo en añicos, los flácidos argumentos de su antiguo compañero de partido y colega.

A propósito de la referida ponencia del Senador sancristobalense, quien -a pesar de su corta experiencia como legislador- ha demostrado bastante destreza en el manejado este y otros temas; y a propósito del desfase histórico que evidencia el otrora Cardenal, me permito traer a colación esta anécdota, que ocurriera en la antesala de la Segunda Guerra Mundial, la cual -respetando por supuesto las diferencias históricas- guarda cierto parecido, al episodio que citamos con anterioridad.
Ante la evidente amenaza que representaba para su país, el rearme de la Alemania Nazi; un personaje del ámbito político francés, que luego sería aliado incondicional del Tercer Reich -hablamos del entonces Canciller Francés, Pierre Laval- viajó a Moscú en mayo del año de 1935, para negociar un acuerdo con el Presidente de la URSS, Joseph Stalin; con la intención de que Francia y Rusia, coordinaran acciones, para entorpecer los planes expansionistas y bélicos de Adolf Hitler.

Laval aprovecha su cita con “El hombre de acero”, para solicitarle que disminuya la presión de su Gobierno, contra los feligreses del catolicismo; el Canciller Francés le argumentó al Presidente Stalin, que sería conveniente evitar una reacción de disgusto del Papa. A la sugerencia o solicitud de Laval, Stalin responde de la manera siguiente: “Ah! el Papa…¿Y cuantas divisiones tiene el Papa?

Cuando el Senador Franklin Rodríguez, le pregunta al emisario de su Eminencia, el Senador Iván Lorenzo: ¿En donde ocho es menos que cuatro y cuatro es más que ocho? El Sanador del Partido Fuerza del Pueblo, Representante de los munícipes de San Cristóbal; en realidad le esta haciendo prácticamente la misma pregunta al vocero del Cardenal del PLD, que le hiciera en su momento Joseph Stalin a Pierre Laval.

Aparentemente a los feligreses del Cardenal, se les olvida que ya su Eminencia no oficia misa en el Palacio Presidencial, pero por suerte el Representante de la provincia Constitución, les esta ayudando -generosamente- con sus faltas de memoria y con sus deficiencias en las operaciones aritméticas.

Vista esta incontrovertible realidad, le pregunto a su Eminencia, el Cardenal: ¿Con cuantos senadores cuenta usted, para hablar de segunda mayoría y para exigir un asiento en la Suprema Corte de Justicia?

El autor es abogado y analista político, reside en la ciudad de Washington D.C.

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