El acecho de Danilo Medina…

13 Sep 2018 Por José Núñez
1511 veces

Acechar, según la Real Academia de la Lengua, significa observar y aguardar cautelosamente con algún propósito.

O sea, quien acecha, al estar observando, lo que hace es analizar, evaluar, ponderar, en otras palabras, estudia la situación, y al hacerlo con cautela, casi ocultamente, en la sombra, es generalmente con una determinación, tomar una decisión.

Y en el caso que nos ocupa, el acecho, la observación con cautela desde el centro del poder al Proyecto Leonel Fernández para el 2020, debe tener como mínimo tres intenciones, las cuales estarían enmarcadas en los siguientes intereses.

La primera de estas intenciones, es el acecho al escenario político nacional y especialmente a lo interno de su Partido, el PLD, de quién debe ser entre los precandidatos el que objetivamente le garantiza el triunfo, es decir, quien es el candidato mejor posicionado por la población en las encuestas que no son sastres y que si poseen experiencia, prestigio y buenas referencias.

Una segunda intención sería, si las condiciones estarán dada en marzo de 2019 para volver a tocar la Carta Magna en lo referente al atractivo tema de otra reelección presidencial, ya que la Constitución de la República, esa misma que es la que rige todo lo legal, aunque hasta ahora, casi nunca ha podido limitar a nuestros políticos en sus repostulaciones, salvo por supuesto, en dos o tres honrosas excepciones.

La tercera intención y la más digna por supuesto del acecho presidencial, es la de que si serviría de árbitro entre los aspirantes a ser candidatos por el Partido de la Liberación Dominicana, tarea muy difícil en una organización que cayó en la trampa del grupismo, y que dijo el profesor Juan Bosch, su líder y fundador, que «los grupos en las organizaciones son como un cáncer», pero lamentablemente, la mayoría de los peledeístas lo han desoídos, y los menos, han hecho mutis.

En este contexto, quien gobierna en este país presidencialista, está entre dos aguas, una que quiere que siga la obra, y la otra, la más sopesada e institucional, y muy probablemente la comprometida con su partido, estará sugiriendo que ya, que ahora no.

Pero los empresarios y los burócratas enquistados en el poder, sin compromisos más que con la buena vida, dirán con audacia, que siga la reelección otra vez, aunque si se cierra el juego y el barco comienza a hacer agua, a esa misma velocidad, pero a la inversa, abandonan a quien sea y como sea.

Entonces, como el acecho o la observación del proceso interno en el PLD por parte del presidente de la República está o parece estar más concentrado en el proyecto que hoy cabarga sólito entre los peledeístas, el de Leonel Fernández, exceptuando obviamente la sombra de la reelección, que a la vez, de manera inexplicable, son muchos de estos reeleccionistas los que generalmente manifiestan sin pudor, su preocupación de que sea la candidatura del doctor Fernández la vencedora.

Pero mientras el hacha va y viene entre la reelección y el «no hay marcha atrás, es pa` lante que vamos», o entre el acecho palaciego y las inmensas cantidades de firmas pidiendo el retorno de Leonel Fernández, el punto parece estar en dos soluciones.

Uno de esto desenlace sería, que el licenciado Danilo Medina vea un chance y trate de colarse; todo apunta a que si lo dejan, se cuela, pero él esta vez parece que no va a empujar su reelección, algo así como, «no la pide ni la golosea, pero si lo dejan, se la jondea».

Ahora bien, pienso que no va a nadar enfrentando las corrientes adversas, y por el otro lado, anotándose un segundo «virao» con la modificación constitucional consecutiva del artículo 124.

El otro escenario o la otra solución, la que hoy viene posicionándose aceleradamente, la inminente candidatura de Leonel Fernández, que si siguen trabajando en sus Esfuerzos Concentrados y recogiendo firmas en la población con el apoyo de ésta, también el expresidente haciendo contactos en los 158 Municipios con los dirigentes políticos del PLD, los comerciantes y las personalidades, además apoyando en la obra de gobierno de Danilo Medina, naturalmente vuelve para el Palacio Nacional en agosto del 2020.

En fin, entre el acecho o el aguardar cautelosamente desde el Poder, mientras que por la otra parte, la conquista de una buena parte de la población y el trabajo sin descanso, inteligente y oportuno de los leonelistas, con las encuestas apuntalando al expresidente, entonces la situación se tendrá que definir en pro de éstos.

Y la competencia interna de los morados en el 2019 será un simple formalismo para proclamar a Leonel Fernández como su candidato oficial para las elecciones del 2020.

 

Valora este artículo
(3 votos)

 

 

Noticias recientes