Es Leonel…

16 Abr 2018 Por José Núñez
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Todo el camino a la presidencia comenzó nueva vez cuando Leonel Fernández le transfirió el poder a su compañero Danilo Medina el 16 de agosto del año 2012, y cuando instituciones como la Organización de Estados Americanos (OEA) y la propia Organización de las Naciones Unidas (ONU), le tenían reservado espacios cimeros en esos altos organismos al ex mandatario.

 

Pero no, el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), con un Leonel en plena juventud política y vasta experiencia presidencial, lo preserva como su principal hombre político institucional, manteniéndolo como Presidente de la organización.

 

Decían los discípulos del profesor Juan Bosch, que Leonel Fernández era la reserva para volver al poder en el corto plazo (año 2016) si Danilo Medina fallaba como gobernante en su primer mandato (2012-2016), y además, la Constitución prohibía la reelección.

 

Y todo venía por el recuerdo en el subconsciente de la experiencia al caer en la oposición los peledeístas durante el período 2000-2004, no querían volver a la situación de ser opositores.

 

Leonel Fernández continúa firme, después de ser interrumpidas sus potenciales aspiraciones para el año 2016, cuando se modificó la Constitución en el 2015, ya que la gestión de gobierno del licenciado Danilo Medina, ciertamente ameritaba cerrar su ciclo, especialmente por su buen desempeño y una popularidad en la estratosfera, lo nunca visto en el país y probablemente hasta en América Latina.

 

El hombre de ideas, si, Leonel, además de su activismo exponiendo los temas nacionales e internacionales con elocuencia en los diferentes foros, paneles, charlas y en los medios de comunicación, nos presenta el innovador proyecto RD-2044, que son las construcciones de obras de infraestructuras a todos los niveles que requiere el país por provincias como una base primordial para seguir creciendo y luego, alcanzar el anhelado desarrollo nacional.

 

Esta excelente idea de RD-2044, que es realizable, no es como política demagógica y personal, es un aporte al desarrollo nacional para el futuro de corto, mediano y largo plazo del doctor Fernández y la Fundación Global, Democracia y Desarrollo, la cual preside. Pero cómo desligar este proyecto de la actividad proselitista, si él, Leonel, es hoy por hoy, la imagen, la representación del PLD?

 

El tema con la candidatura del doctor Fernández que siempre ha estado sobre el tapete, endurece su presencia con un punto que aunque lo han querido desligar, se ve como una batalla interna dentro de los intereses grupales del PLD por quien será el próximo candidato presidencial, y éste es, el de que si las elecciones primarias internas se realicen abiertas y simultáneas o que las mismas sean cerradas, es decir, con el Padrón de la Junta Central Electoral o con el de los partidos.

 

Y el tema está aún en primer plano y bien encendido, donde además de no apoyarlo un amplio sector del PLD, se evidencia una oposición generalizada de los demás partidos del sistema, de la Sociedad Civil, la Iglesia Católica y los empresarios, frente a la terquedad de un sector del Ejecutivo, que dice apoyar esta medida porque es la que el presidente Danilo Medina apoya, pero el mandatario no se ha referido en público al tema en cuestión, mientras tanto, se opina de todo en un país tan politizado.

 

Aunque es algo impensable, que «el hombre de las bases moradas», como se le llamaba entre los peledeístas al licenciado Medina antes de ser el primer mandatario, hoy no quiera que las masas internamente sean las que decidan.

 

Entonces, el aderezo está en que los demás aspirantes internos en el partido de la estrella amarilla y la bandera morada no tienen pegada, o tal vez es que no es su tiempo, no tienen el time o momentum político, en fin, pero lo cierto es que no prenden, mientras que la candidatura de Leonel Fernández sigue remontando interna y externamente, tal cual una ave Fénix experimentada en sus vuelos de alturas.

 

Luego llega una jugada política genial del sector leonelista, la cual ha servido para convencer a las masas y a otros sectores que esperaban una señal con firmeza, esa mencionada señal es, la ejecución de los registros de firmas en formularios de los dominicanos que apoyan que vuelva Leonel; y el boom está, todo va caminando a pedir de boca, según los que dirigen este proceso, superando inclusive sus propias expectativas al respecto.

 

Ahora llegan las firmas encuestadoras que tienen bien ganados sus espacios, las de prestigio, como son la Gallup y la Asisa, que aunque algunos quieran minimizarlas, son puras hipocresías, ya que todos las respetan, y éstas marcan las rutas, las señales de los aspirantes, «helo ahí».

 

Ya en las calles y el pueblo sabiondo o sabihondo de políticas, te dicen, el que va es Leonel. Sí, eso lo corean los buhoneros, motoconchistas, transeúntes y por supuesto, la mayoría de los comunicadores e interactivos en los diferentes programas que tratan los temas sociales.

 

En otras palabras, es Leonel porque el análisis histórico de las candidaturas presidenciales en nuestro país lo proyecta así, su legado de tres exitosas gestiones de gobierno está ahí, su liderazgo con buena pegada evidencian la fuerza de su candidatura para el 2020, y especialmente, no ha cerrado el ciclo de su etapa de líder carismático y popular, además de que ese fue el compromiso social e institucional cuando cedió la Antorcha y contribuyó determinantemente con el triunfo del PLD, Danilo Medina y las fuerzas aliadas en el año 2012.

 

Incluso, el Presidente Medina dijo en un acto público en la celebración de su primer triunfo, el 13 de agosto del 2012, tres días antes de asumir el cargo, «gracias al líder y presidente Leonel Fernández por el apoyo, ya que trabajó más por este proyecto que cuando él fue candidato».

 

Por lo tanto, el doctor Fernández que es un político cualificado, uno de los principales líderes nacionales y cuidado, además, nuestra figura política de mayor representatividad en el plano internacional, reconocido por sus dotes de mediador exitoso, un intelectual bien formado y demandado, también está entre las primeras figuras políticas Latinoamericana, o sea, su posicionamiento y popularidad no son por causas fortuitas

 

El que no lo quiera creer, que espere entre finales del 2018 hasta el primer trimestre del año 2019, y la realidad saldrá a flote, con un Leonel Fernández enfilando los cañones para el Palacio Nacional en la era morada del continuismo en el Poder.

 

 

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