Consignas del candidato con su partido gobernando

12 Mar 2018 Por José Núñez
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Las consignas políticas en tiempo de campañas electorales, son las banderas de las ofertas hechas por los aspirantes, con el objetivo de lucir novedosos, vender esperanzas y captar nuevos simpatizantes endureciendo los que ya poseen.
 
Por eso es qué incluso, cuando se va a una reelección presidencial, el interesado dentro de su mismo gobierno, tiene que hacer ofertas y decir consignas que en boca de un opositor parecerían críticas, por supuesto que la base fundamental de un gobernante en una campaña reeleccionista es sustentada en lo que hizo, es como una garantía de qué lo que está ofertando lo realizará.
 
De ahí que llama a la atención, las actitudes de muchos dirigentes o funcionarios en el partido gobernante, el PLD, con relación a alguna voces que hacen comentarios diferenciados y tipos consignas, los ven como críticas negativas, aunque vengan de personas pro gobierno, que ellos también auparon y del cual son, de una forma u otra corresponsables, independientemente de que estén o no en el erario.
 
Es más, si un aspirante a la presidencia, que no es el presidente en funciones, con su partido en el poder, para mantenerse gobernando, si no está en capacidad de hacer observaciones y comentarios que parezcan diferentes y hasta de hacer críticas a su mismo gobierno y del cual depende grandemente para ganar, que se olvide de ser Presidente, si no hace las citadas observaciones duras, no gana.
 
Vamos a poner algunos ejemplos en el país de los últimos 34 años, que equivalen a nueve (9) procesos electorales, es decir, del 1982 al 2016, donde los aspirantes a la presidencia lanzaban consignas duras a su mismo gobierno, con las cuales se puede ganar o perder, pero el hecho es que, están compelidos a hacerlas.
 
En el año 1982, Salvador Jorge Blanco como aspirante presidencial con Antonio Guzmán gobernado y su PRD, su consigna insignia fue la de, «Las Manos Limpias», y «Quién te salva, Salvador».
 
Mientras que cuando Jacobo Majluta era aspirante en el 1986, siendo Jorge Blanco el Presidente de la República por el partido blanco, entre sus principales consignas estuvieron; «Con Jacobo ganamos todos», «Juntos pero no reburujao», y «el Carro que no tiene reversa».
 
Para el año 1996 le corresponde la situación a Jacinto Peynado con el doctor Joaquín Balaguer en el poder por los Reformistas, y su consigna principal fue, «Yo sé cómo hacerlo».
 
Y en el 2012, mientras Leonel Fernández gobernaba con una aceptación que oscilaba entre el 52 y 55% de popularidad, siendo el licenciado Danilo Medina el aspirante presidencial con Hipólito Mejía comandando la popularidad por el PRD, el candidato del oficialismo para el momento, entre sus consignas principales estaban; «Corregir lo que está mal», «Hacer lo que nunca se ha hecho», «Voy hacer un gobierno ético y moral».
 
También, en una en una ocasión dijo, «estoy en un palo encebado». Y por supuesto, como se sabía de la popularidad del gobierno, se tenía como eslogan, además, «Continuar lo que está bien».
 
En fin, las manos limpias con Jorge Blanco, no era diciéndoles a Antonio Guzmán que tenía las manos sucias, o con Jacobo Majluta, el de que ganamos todos, que su carro no tenía reversa o el de que, estaban juntos pero no reburujao, no era diciéndoles a su gobierno que estaban perdiendo todos los dominicanos con él, o que representaba la reversa, o que no se juntaría con los perredeístas, no jamás, los eslóganes diferenciándose de su gobierno son para hacerse diferente.
 
Lo mismo pasó con Jacinto Peynado, porque ni el mismo se creía que sabía hacerlo o podía gobernar mejor que el doctor Balaguer, son estrategias mercadológicas.
 
Así también tuvieron que verse en el PLD cuando Danilo Medina aspiraba en el 2012 y Leonel Fernández era el jefe del Estado.
 
Es decir, lo de corregir lo que está mal, hacer lo que nunca se ha hecho, el hacer un gobierno ético y moral…, eran consignas esperanzadoras que entre otras acciones, ayudaron a alcanzar a Hipólito Mejía que iba muy delante, y después a pasarle, como realmente aconteció. Por lo tanto, no podían en su mismo gobierno ver que estas consignas eran en su contra.
 
Entonces, el político debe tener la memoria de un elefante y su epidermis cuidarla para que no esté tan sensible, o simplemente recordarse de  cuando a él o ellos les correspondía, como era que lo hacían y decían las consignas.
 
Por lo tanto, la unidad de un partido es vital para el triunfo, hay que dejar al candidato que se abra sus espacios y se gane un público extra, y especialmente cuando usted es el candidato a vencer, el natural, qué es lo que representa Leonel Fernández en la actual coyuntura del PLD; digo, eso dice el Marketing político.
 
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