¡El negocio de los partidos políticos!

27 Abr 2016 Por José Núñez
1282 veces

Realmente, las organizaciones políticas cuando realizan negociaciones, pactos o alianzas electorales hacen un negocio redondo, el cual involucra beneficios por varias vías, o sea, tanto económico como de preservar su estatus legal ante la Junta Central Electoral.

Y si entre las organizaciones políticas que están envueltas en dicho acuerdo o alianza hay un partido grande con uno pequeño, los beneficios económicos y el estatus crecen geométricamente para el partido que sea más pequeño, mientras que para el grande, le da el aura de una democracia con consenso.

De ahí es que resulta muy difícil, prácticamente una tarea heroica, que los partidos pequeños se vayan solos en busca de sus votos en los procesos electorales de la República Dominicana.

Fajarse a conseguir adeptos, no es su fuerte, ni su objetivo tampoco, no le interesa a la gran mayoría, parece que el coger los mangos bajitos les he más cómodo y le resulta menos riesgoso, o sin riesgo mejor dicho, y por demás, los beneficios económicos son significativos.

El tema de los programas de gobierno al realizar las alianzas lo ponen como excusas, pero no son estos manoseados programas las razones fundamentales, esa es la percepción generalizada que se tiene, y las razones o los ejemplos se delatan solos.

No se puede obviar en los casos de organizaciones pequeñas, que las alianzas con los partidos mayoritarios les garantiza mantener la categoría de organizaciones reconocidas, no importa que su porcentaje en las elecciones lleve delante el número cero y que después del punto le siga otro cero, como por ejemplo: 0.01.

Esta cifra del párrafo anterior (0.01), no tiene importancia para los objetivos del partido pequeño o mediano que se alía, sus intereses, al fin y al cabo es mantener las siglas legitimadas, que independientemente de la cantidad de seguidores, mantiene la vaca en producción en cada una de los escenarios electorales.

Con apenas lograr un regidor, no importa que sea en el municipio más pequeño del país, y con la menor cantidad de votos posibles, ya garantizan su nombre y las siglas junto con los colores de su partido reconocido y preparado para la próxima negociación o cosecha cuando llegue el momento de la campaña electoral.

Inclusive, no importa que ese candidato seleccionado o empujado a una escogencia no haya contado con el aporte de los votos individuales de su organización política.

Por supuesto que estas negociaciones no discriminan en el tamaño de los partidos, ahora sí, debemos puntualizar, que a mayor tamaño del partido con el que se hace la alianza, mayores beneficios económicos quedan a los aliados más pequeños, los cuales se pegan tal cual las sanguijuelas.

Es decir, mientras más grande es la organización política, mayores facilidades posee de poner o desplegar su propaganda por cualquiera de las vías posibles, y en el día final de las votaciones, ponen sus delegados y suplentes sin mayores dificultades.

También el día D o el día que se va a votar, los gastos de la logística son millonarios, como por ejemplo, el de los delegados y sus suplentes, ya que en el país existen más de 15,500 mesas electorales distribuidas en 4,250 recintos o lugares para ejercer el sufragio, lo que requiere una cantidad superior a los 31,000 hombres y mujeres para los citados cargos de delegados y suplentes.

Y como se debe saber, esto requiere una logística para hombres y mujeres supervisores y supervisoras, los que llevan los alimentos entre otras cosas que se deben cubrir en el día del desarrollo y de la hora final de las elecciones.

Vamos a llevarles estas informaciones a montos de dinero, más de 31,000 personas que funjan como delegas o delegados y sus suplentes, si se les paga un monto pírrico para la logística de apenas mil pesos (RD$1,000.00) para cada uno, es decir, dos mil pesos (RD$2,000.00) por cada mesa electoral, esto representaría una cantidad superior a los sesenta y dos millones de pesos (RD$62,000,000.00), solamente en una sola actividad y pagada por debajo de su precio o con el monto mínimo de la logística a este personal tan prioritario.

Entonces, no más que decir, porque si esto le representa mantener su estatus legal de partido reconocido, ahorro de sumas millonarias de dinero y también para el futuro de mediano plazo le deja abierta la brecha de volver a cosechar de la finquita llamada Partido, ese es el meollo del asunto, amigo lector.

Valora este artículo
(1 Voto)

 

 

Noticias recientes