La Madame: del Paraíso al Infierno

08 Ago 2018 loultimodigital,com
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Una mujer que se estima prostituyo al menos a 300 menores en edades de 13 a 17 a’os fue enviada a la cárcel de donde posiblemente no salga viva.

Un juez determino que Liliana del Carmen Campos Cuello, alias “La Madame”; destruyo la infancia y la adolescencia de cientos de menores que, en busca de oportunidades en la vida, cayeron en una gigantesca red de prostitución.

El expediente de Campos Cuello indica que a través de los medios impresos y las redes sociales, la mujer lanzaba ofertas a las jóvenes para trabajos de modelaje y ectuaciones en televisión y después de captarlas las envolvía en una trama que al final conducía a las victimas a la prostitución.

La justicia afirma que la Madame actuaba con entera libertad en Venezuela y Colombia, donde estableció sus “canteras”, con proxenetas que se encargaban de reclutar a las desprevenidas víctimas.

Muchas de las chicas terminaron convertidas en consumidoras de drogas y otras en traficantes.

Una investigación que comenzó en Medellín y abarcó casi todo el país, dio con las pistas y las pruebas para encerrar a la tratante de blancas, que pese a sus alegatos de inocencia, fue condenada gracias a las confesiones de las víctimas y las grabaciones de cientos de videos donde se observa a las menores involucradas en orgías organizadas por la Madame en Yates y hoteles de lujo en Colombia.

Esta semana trascendió que la madame será encerrada en una celda “intramuros”, al ser considerada una “amenaza para la sociedad”.

Su culpabilidad quedó demostrada en más de 7 mil horas de grabación de material sexual. En algunos videos enseñaba a menores vulnerables a prostituirse, con el vil fin de graduarlas de “la escuela de prostitución”.

Fuentes policiales revelaron que las menores ultrajadas habían sido previamente engañadas por “la madame”, quien les ofrecía “trabajo”, pero luego les quitaba sus documentos, las encerraba y, las vendía por catálogos a clientes extranjeros de la alta sociedad. Sin embargo, debían trabajar de forma “gratuita” antes, para luego ejercer profesionalmente.

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