Momento de pensar nuevo Modelo Económico, para generar un crecimiento exponencial de bienes y servicios.

04 Ago 2017 Por: Leonel A. Rivas.
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El Banco Central de la Republica Dominicana, informo a la comunidad económica nacional que la cantidad de efectivo en la mano de los actores económicos se ha reducido en un 9.1%, al colocarse en RD$107, 233 millones, la disminución de efectivo en mano de las personas tienen un impacto directo en una disminución de los bienes y servicios que necesitan los hogares para satisfacer sus necesidades básicas y sociales.
Las políticas monetarias que tienen como propósito limitar el efectivo en manos del público, busca mantener en equilibrio otros indicadores económicos, como la tasa de interés y la tasa de cambio, que en la económica dominicana son indicadores de alta sensibilidad económica y tienen un rol estratégico en términos políticos.
La economía en el primer semestre del año, envía señales de alerta en un informe reciente el gremio de los industriales establece que el índice de confianza industrial mostro una tendencia hace la baja en el periodo abril-junio a disminuir 3.1 puntos respecto al primer semestre del año, este indicador mide la percepción de la industria sobre los volúmenes de ventas.
Es el mismo Banco Central de la Republica Dominicana, que señala en su informe de la economía que durante el segundo trimestre el crecimiento económico no logro las expectativas del programa monetario sobre el crecimiento, en este sentido califica la realidad del crecimiento de la economía como situado sensiblemente por debajo de su potencial. Dos razones generan esta realidad un freno de la inversión privada, y una reducción del gasto público.
Ante esta realidad económica el Banco Central de la Republica Dominicana reacciona con recetas económicas tradicionales, primero una reducción de la tasa de política monetaria en 50 puntos, y una liberalización del efectivo del encaje legal, para dinamizar el crédito a los sectores económicos y reducir el costo del mismo.
Pero la economía dominicana, necesita que los diseñadores de políticas públicas, comprendan que el modelo de producción en nuestro país está en estado de madurez, es momento de pensar un nuevo modelo para generar un crecimiento exponencial de la producción agrícola, industrial y de servicios, y de esta manera impactar en las condiciones de vida de las personas y los hogares.
En la actualidad, si el crédito es un indicador de la salud económica del país, nuestro sistema de crédito presenta realidad que se debe reflexionar, de acuerdo a un informe de la Superintendencia de Bancoel 70% de los depósitos de la banca nacional se realizan en el Distrito Nacional, mientras que el 69% de los préstamos de la banca múltiple se colocan también en el mismo territorio. Y mucho más preocupante es, que el 75% de los préstamos se colocan en el gran Santo Domingo.
Es necesario comenzar a fomentar un crecimiento económico integral donde todas las regiones del país y que están puedan desarrollar su potencial en la producción de bienes y servicios, de esta manera reducir la variabilidad del PIB provincial y regional.
Es el momento oportuno para pensar y reflexionar que nuestra economía necesita urgente mente la aplicación de medidas económicas, monetarias y crediticias que incremente la riqueza y la producción de bienes transables y servicios de acuerdo a un desarrollo económico integral por regiones.
Las medidas económicas coyunturales que aplica el organismo regulador de la economía, solo ayuda a disminuir la fiebre del paciente, no resuelve las causas del malestar económico. La solución es una salud económica que debe iniciar con acciones estructurales a la economía, no con acciones coyunturales.
Frenar la economía cuando el crecimiento es alto y pisar el acelerador cuando la economía se reduce, no es saludable. Es necesario un cambio del modelo económico, que tenga una velocidad constante, generando riquezas, distribuyendo esas riquezas, democratizando la capacidad proactiva que tienen todos los dominicanos a mejores oportunidades de vida, y condiciones materiales de existencias.
Es momento de pensar en un modelo de producción de bienes y servicios que sea garantía de la estabilidad económica, y la tranquilidad política que necesita la nación en término estratégico.
Política y economía son dos cara de una misma moneda, no pueden estar separadas y mucho menos con objetivos estratégicos distintos. La paz política se logra con una economía sana, en producción constante, y democratizando la demanda, es decir permitir que todo el dominicano pueda tener capacidad para comprar bienes y servicios. Además con la aplicación de políticas económica y monetaria que permita resolver los problemas estructurales del modelo de producción.


*Director Ejecutivo-MERCADOMETRIA,SRL.
Profesor Universitario.

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