Elementos filtrados por fecha: Domingo, 16 Julio 2017

Este domingo 16 de julio, el Movimiento verde o La Marcha Verde (con el PRM marchando en pleno -¡no seamos ingenuos!-) despejó su definición política: partido político y plataforma electoral del abanico de partidos de la oposición -en mayoría vagones del PRM-. Atrás quedó la opción-definición -la más perentoria y necesaria- de movimiento social-reivindicativo para empujar por reformas políticas e institucionales vía un gran acuerdo o pacto nacional con todas las fuerzas políticas y sectores sociales, económicos, académicos, campesinos, obreros, estudiantes, sindicatos y organizaciones de profesionales en el gran objetivo de adecentar la actividad política, el ejercicio del poder, institucionalizar –¡todas las instituciones!- e instaurar una ética-pública.

 

Las consignas y el propio manifiesto -no ya de “intelectuales”- sino del otrora movimiento verde no dejó duda: quieren “una gran unidad nacional” (…) “que barra el lodo de las instituciones y el sistema político corrompido”. No sé si ignoran que tal objetivo político-estratégico-ideológico encierra una revolución -aunque sea de bravuconadas y chácharas politiqueras-, pues, se trata de hacer tabla rasa del actual estatus quo. Más sin embargo, tal aspiración choca con la composición multisectorial del movimiento, y en él, la presencia -demasiado visible y mayoritaria- del PRM y de sus dirigentes (que ya tomaron el control del movimiento). Entonces, cabe preguntar: ¿cómo llevar a cabo “una gran unidad nacional” (“que barra el lodo de las instituciones y el sistema político corrompido”) con líderes políticos -en su fila y marchando- también sindicado de corruptos de viejo y de nuevo cuño? ¿Cómo se construye “una gran unidad nacional” excluyendo, a menos de que no se tenga claro, política y electoralmente, que de lo que se trata no es de “barrer” nada, sino de aglutinar fuerzas opositoras para una de dos (sin que se excluya o descarte ninguna): 1) generar una crisis de gobernabilidad, aunque solo sea de percepción pública (que hace un rato vienen ensayando); o 2) consumar-disfrazar un error, como parece, político-estratégico: que la Marcha Verde ya no es movimiento cívico-ciudadano mas, sino unpartido político de cara a mayo-2020?

 

Por lo tanto, las consignas como el manifiesto -del recién pasado domingo 16 de julio-, más que una estrategia política-revolucionaria –en todo caso, para consumo de tontos útiles-, es el bajadero –o bulto mediático- patente de una decisión política-estratégica; pero, sobre todo, política-electoral, ya discutida y tomada.

 

En consecuencia, y a partir de ahora, solo hay, en el espectro político nacional - al margen del mega-escándalo Odebrecht y sus bemoles impredecibles para la clase política-, una realidad insoslayable: ¡que la campaña política-electoral -de cara a mayo-2020- ya empezó!

 

Por supuesto, el trayecto será largo y tortuoso -estamos a tres años de las elecciones nacionales de 2020-, y como ya dije, el primer eslabón político-estratégico -de la oposición-, será trabajar para crear una crisis de gobernabilidad -así sea, como ya dije, de percepción pública o mediática- mientras prolonga el cuento Marcha Verde pero con la vista puesta en el objetivo político-electoral mayo-2020, pues, se trata, simple y llanamente, de llegar al poder, en el marco del actual estatus quo, desplazando al PLD. De eso se trata: de la vuelta al poder del grupo político –PPH ahora H20- que ya estuvo en el poder -2000-2004- y cuyas dos “realizaciones” o hazañas históricas fueron: a) doblar en rojo; y b) quebrar el país y arruinarle el crédito internacional.

 

¿Qué le espera al otrora Movimiento Verde (ahora partido político)?

 

Le espera, trabajar en dos frentes (cuál de los dos más traumático): uno, superar-depender del macth Hipólito vs Abinader y lo que quede, en esa lucha a muerte, del PRM, pero, además, endorsar al “ganador” (que si resultase Hipolitico Mejía sería un no militante verde confeso, pero además,  sindicado-acusado en sus consignas y caricaturas) so pena de desandar lo recorrido y perderse en una intrascendencia-descrédito. Y dos, conformarse con candidaturas a síndicos, regidores, diputados y senadores -algo así como la repartición del poder (justamente, lo que hacen los partidos tradicionales)-; y la incógnita-amenaza de que Minou Mirabal, Guillermo Moreno y Max Puig –en sus sueños-delirios presidenciales, y sin posibilidades ya- abandonen el barco y hagan tienda aparte -como en el 2012, como en el 2016-.

 

¿Qué se perdió?

 

En mi humilde opinión, con el paso-error de movimiento cívico-ciudadano –de la Marcha Verde- a partido político, se perdió una brillante oportunidad de lograr-presionar por un gran acuerdo o pacto nacional en la línea de lograr-consensuar una serie de cambios y reformas políticas e institucionales que, muy probablemente, la campaña política-electoral -que ya arrancó- sepulte, pues,  sabemos que en el país más que crisis de partidos políticos, como lo he sostenido muchas veces, estamos frente a una crisis de las gerencias-cúpulas de los partidos políticos y de sus líderes (entre ellos, los del PRM, pues esos “aparatos” han sido suplantados por sus cúpulas-líderes –situación esta que esperamos la ley de partidos políticos, en negociación bicameral, aminore a pesar de que el problema, en el fondo y en la superficie, es de subdesarrollo político-cultural y de rancio conservadurismo-caudillismo), a menos que queramos negar que ellos –PLD, PRMPRD y PRSC- siguen siendo referentes electorales. Y para negar, con sustento científico y registro histórico-electoral, la anterior realidad política-electoral habría que esperar a mayo-2020, y sus resultados.

 

En adición, y a estas alturas –y como para rematar la certeza de lo anterior-, ni siquiera asoma  -o no se vislumbra, en lontananza- un nuevo fenómeno político-electoral encarnado en una figura -¡un nuevo líder!- que reemplace o ponga en peligro los liderazgos presidenciables establecidos. Y es partiendo de ello (de esa prolongada atipicidad en el liderazgo nacional –post Balaguer-Bosch-Peña-Gómez-), que he considerado como un lamentable error político-estratégico que la Marcha Verde haya sido desenfocada y asaltada, políticamente, por el PRM.

 

¿Cuál es el pronóstico?

 

Sencillamente, embarcarse en ello, en estos momentos -de nebulosas e incertidumbre-, más que un ejercicio, siquiera, apriorístico, sería hacer de pitonisa cuando lo que está a la vista, y a simple vista –valga la redundancia-, es que, precisamente, el momento –este y en proyección- es de pronóstico reservado, si no, que alguien le pregunte a esos viejos líderes de los partidos políticos tradicionales, y verán cómo, hasta el propio PRM  (con su nuevo vagón-adquisición: el otrora movimiento verde ahora “partido político”), no tiene ni idea.

 

Y no digo del PLD (mi partido) porque allí, contrario al PRM y sus vagones (incluidos sus bocinas-baterías mediáticas de periodistas, intelectuales, sociólogos y politólogos), la decisión –y muy a pesar del desgaste natural que produce la prolongación en el poder -por casi 20 años de un partido político- es de dos líderes que, quieran o no, tendrán que agarrarse de las manos y retomar el todo (vale decir, ¡el partido! -pero entendido como totalidad orgánica-institucional, no como grupo o “tendencia”). Y no tienen de otra, ni siquiera, en el hipotético-imaginario, excluyéndose ambos.

 

Fco. S. Cruz

 

Publicado en opinion
Lunes, 17 Julio 2017 12:09

Santos Busca en Cuba Asilo para Maduro

La visita de Juan Manuel Santos a La Habana tiene un solo sentido: presionar al presidente de Cuba para buscar una salida a la crisis en Venezuela.

El diario más prestigioso de Gran Bretaña, FINANCIAL TIMES, señala en un extenso artículo de corte político, que el presidente colombiano, preocupado por la migración constante de venezolanos hacia su país, inició junto con México, Estados Unidos y Argentina, un plan para ofrecerle al mandatario Venezolano Nicolás Maduro, una salida hacia Cuba como exiliado.

Los diarios colombianos informan que la visita de Santos a Cuba, que se inició hoy lunes, está vinculada a una misión, sin embargo, en todos ámbitos señalan que se trata de una cuestión política, que tiene como único propósito obligar a Cuba a soltar las cadenas que amarran al pueblo venezolano.

Una traducción del artículo se publica hoy en el Diario EL TIEMPO, de Bogotá, en el que exponen con claridad los verdaderos alcances del viaje de Santos a la isla caribeña.

El articulo destaca que según la versión oficial de Bogotá, el presidente Juan Manuel Santos viajó a Cuba para acompañar una misión comercial, pero según el 'Financial Times' (de Londres), el mandatario colombiano fue a pedirle al líder de la isla, Raúl Castro, que ayude para hallar una salida política a la crisis venezolana que implicaría el exilio de Nicolás Maduro.

En un extenso artículo, el diario londinense asegura que Santos fue a Cuba para “convencer a La Habana de la necesidad de apoyar una estrategia diplomática regional que ponga fin a la crisis venezolana”.

El artículo asegura que Santos tiene el apoyo de Argentina y México para su gestión, y que se cree que Castro podría ser definitorio a la hora de llegar a un acuerdo con Maduro, a raíz de la probada influencia de La Habana sobre Caracas.

El analista asegura que Santos puede ser “la única persona” que tiene las “tres llaves” para ayudar a resolver la crisis de Caracas, pues conoce a los tres líderes que pueden definir esto: a Nicolás Maduro, a Raúl Castro y a Donald Trump.

'The Financial' Times recuerda que Santos ha trabajado de cerca con los gobiernos de Caracas y de La Habana durante los últimos seis años debido al proceso de paz con las Farc. Incluso también con Washington, con el anterior presidente Barack Obama.

En efecto, Santos ha tenido cercanía con los tres líderes mencionados por el diario londinense.

Pero, además, no es la primera vez que Santos interviene para ayudar a resolver las crisis de Caracas. En el pasado, Santos hizo gestiones secretas para aproximar a Caracas con Washington.

En días recientes, varias versiones surgieron en Caracas alrededor de que altos oficiales del gobierno de Nicolás Maduro estarían comenzando a pensar en huir del país.

Aplastante rechazo a la constituyente propuesta por Nicolás Maduro

En últimos 3 años, el país ha atendido la salud de 14.362 venezolanos

Más de 98 por ciento de rechazo a la constituyente de Maduro

El artículo del 'Financial Times' de este lunes asegura de manera expresa que si “la Habana ofrece un exilio seguro a Maduro y sus oficiales podría evitarse que al final la lucha o la pelea no sea tan larga".

Las relaciones entre Santos y Castro se mantienen en buen nivel, pero no con Maduro, cuya comunicación ha llegado a sus niveles más bajos los últimos meses, a raíz de la crisis en Venezuela.

Santos ha tomado distancia de Maduro y se ha unido a varios países que, en distintos foros como la OEA, la ONU y en general en el mundo, piden al mandatario venezolano detener el atropello a los derechos humanos, libertad para los presos políticos y facilitar una salida institucional a la crisis.

La influencia de Castro sobre Maduro ha sido clara desde el comienzo de su mandato. De hecho, algunos aseguran que fueron los Castro (Fidel y Raúl) quienes aconsejaron al fallecido Hugo Chávez que designara a Maduro como su sucesor.

Maduro no ha dicho nada de un posible exilio suyo y de sus amigos más cercanos, pero la crisis venezolana, que ya deja casi 100 muertos en tres meses de protesta, lo deja cada vez más aislado de todo el mundo.

Santos regresará esta tarde a Colombia, pero ni él ni la Casa de Nariño han admitido que el mandatario realice gestiones encaminadas a facilitar la salida de Maduro del poder.

 

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El presidente del Partido Demócrata Institucional -PDI-, Dr. Ismael Reyes, expresó que el Movimiento Marcha Verde se ha convertido en un referente exitoso de la lucha social en la República Dominicana, exigiendo, con el apoyo de todo un pueblo que se ha lanzado en su respaldo, el manejo pulcro de los recursos que el pueblo paga en impuestos.

Ismael expresó que a partir de hoy toma un giro importante la lucha en el país contra la corrupción y la impunidad, cuyo batallar ya no podrá ser ignorado por el presidente de la República, Danilo Medina, quien deberá corregir su accionar para no ubicarse al margen de las demandas que plantea el movimiento de la Marcha Verde.

La Marcha Verde de hoy, constituye un ante y un después en el batallar de las masas del país para que los recursos del erario público no sean robados impunemente, y todo aquel que pretenda ignorarlo, corre el riesgo de ser barrido por ese torrente de desbordamiento popular que echará al zafacón de la historia a quien no se coloque a la altura de sus demandas.

La Marcha Verde de hoy, manda un claro mensaje al gobierno, de que o actúa verdaderamente contra los corruptos por iniciativa propia o será obligado a tener que hacerlo bajo la presión de las masas”, dijo el líder del PDI.

Publicado en politica

 

 

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